La herencia de viviendas, otra consecuencia del COVID

La crisis sanitaria del COVID-19 ha incrementado el número de viviendas transmitidas mediante herencia hasta máximos históricos. En concreto, el pasado mes de noviembre, se alcanzaron las 17.157 unidades, la cifra más alta de toda la serie histórica que elabora el Instituto Nacional de Estadísitica y que tuvo su inicio en 2007.

Según la Estadística experimental sobre la estimación de defunciones semanales, durante el brote de COVID-19 (EDeS), que realiza el INE y que contabiliza las defunciones por todas las causas, se observa un considerable aumento en el número de defunciones entre mediados de marzo y finales de diciembre de 2020, cuando fallecieron en España 391.760 personas frente a las 311.196 defunciones en el mismo periodo de 2019, lo que supone una diferencia de 80.564 personas.

Este exceso de mortalidad ha traído consigo un aumento de las herencias, que encadenan cuatro meses interanuales consecutivos al alza, con un incremento del 22% en diciembre, del 20,1% en noviembre, del 5 % en octubre y del 12,9 % en septiembre.

No obstante, si se analiza la evolución de las herencias de vivienda mes a mes durante el 2020, se puede observar cómo durante los meses de marzo a mayo, coincidiendo con el primer estado de alarma, el confinamiento estricto y la paralización de la actividad, se produjo un descenso histórico en el número de viviendas transmitidas mediante herencia. Concretamente, en el mes de mayo, las transmisiones por herencia cayeron un 69,3% en tasa interanual, con 5.052 operaciones, coincidiendo con la parálisis del sector y de la economía en su conjunto a causa del confinamiento domiciliario decretado durante el primer estado de alarma que se prolongó desde el 15 de marzo hasta el 21 de junio.

A causa de esa situación, y como se puede observar en el siguiente gráfico, el COVID-19 y sus consecuencias provocaron también un descenso importante de las compraventas de viviendas, con una caída del 53,7% en el mes de mayo, que se fue recuperando de forma progresiva con la llegada de la nueva normalidad. A pesar de esta recuperación, la compraventa de viviendas ha caído un 14,5 % en 2020, su mayor recorte desde 2013.

De la misma forma, el número de registros de las transmisiones de viviendas por herencias se incrementó en la segunda mitad del 2020. Así, entre julio y diciembre la cifra llego hasta las 91.687, un 53,2% más que en el primer semestre del año, en el que se registraron 59.846 operaciones.

Debido a que en la primera parte del año, cuando se registraron 59.846 herencias de viviendas, se paralizó la actividad económica, incluida la de notarios o registradores, la caída interanual al cierre de 2020, fue del 14,4%, hasta las 151.533 herencias.

Los mayores incrementos de este tipo de operaciones se han alcanzado en Madrid y Barcelona, siendo ambas ciudades, las que han registrado un mayor número de fallecidos desde el inicio de la pandemia. Tal y como muestran los datos del INE, en Madrid las herencias de vivienda encadenan cinco meses consecutivos al alza, mientras que Barcelona, acumula cuatro meses en positivo. En concreto, Madrid alcanzó en noviembre el máximo de toda la serie histórica con un incremento del 27,9% respecto al mismo mes del año anterior. Por su parte, Barcelona, marcó la cifra más elevada en diciembre, con una subida del 45,3%.

Este aumento en el número de viviendas transmitidas por herencia durante el último año ha llevado a un aumento significativo de la oferta, que junto a la inseguridad económica para comprar una vivienda, debido a la destrucción de empleo y el número de trabajadores en ERTE como consecuencia de la crisis sanitaria, está provocando variaciones en los precios. Según los últimos datos relativos al tercer trimestre de 2020, el Índice de Precios de Vivienda del INE, disminuyó cuatro décimas respecto al trimestre anterior y aumento un 1,7% respecto al mismo periodo de 2019, el menor incremento desde el primer trimestre de 2015.

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