Transformar la riqueza inmobiliaria en complemento de la pensión

Las pensiones públicas de jubilación son de una media en España de 1.129,66 euros mensuales aunque la viabilidad del sistema público de pensiones necesitará un ajuste a la baja en el nivel medio de la prestación o de un incremento de los ingresos en el medio plazo. La generación de los baby boomers, es decir, aquellos españoles nacidos en la década de los 60 y primera mitad de los 70, podrían sufrir un empobrecimiento en su nivel de vida en el momento de la jubilación ante un posible escenario de un ajuste a la baja de las pensiones públicas y falta de ahorro acumulado.

Según un estudio publicado por el instituto de investigación de la aseguradora Santalucía, con la colaboración de investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid y la Universidad Jaume I de Castellón de la Plana, si han invertido en una vivienda podrían tener asegurado su nivel de vida. Según los responsables del estudio, mientras que los trabajadores jóvenes tienen cada vez más presente que necesitarán ahorrar ante la posible insuficiencia de su pensión, estos baby boomers no han sido conscientes a lo largo de su vida laboral de la conveniencia de ahorrar para la jubilación y podrían encontrarse con que la prestación que recibirán sea más baja de lo que esperaban. “El ahorro de los españoles está concentrado fundamentalmente en activos ilíquidos, concretamente en inmobiliarios – el 71,3% de la riqueza total de las familias españolas estaba en la vivienda en propiedad”, añade.

Como apunta el estudio, una de las opciones que está suscitando mayor interés en la actualidad para el problema de la insuficiencia a corto plazo de las pensiones es la licuación de la vivienda, donde se concentra gran parte de la riqueza de las familias españolas.

¿Cómo hacer líquido ese patrimonio?

El estudio incluye las fórmulas más tradicionales como la venta de la vivienda o vender la nuda propiedad sin perder el derecho de usufructo pese a ser una operación irrevocable (los herederos no pueden recuperar la vivienda).

Las hipotecas inversas y el producto vivienda-pensión (venta con reserva de usufructo) se presentan como alternativas más idóneas según el informe. El estudio destaca que estas soluciones alternativas permiten tanto obtener una renta adicional que compense la pérdida del poder adquisitivo de la pensión como permanecer y disfrutar de la vivienda durante toda su vida. Entre las desventajas, la desprotección ante el vencimiento del contrato o la temporalidad de la renta. Para reducir los riesgos, el sector asegurador plantea nuevas alternativas, entre ellas:

  • Firmar una hipoteca inversa con renta vitalicia diferida. En este caso, la clave es la combinación de dos productos financieros como son la renta financiera y la renta vitalicia, es decir, que el propietario recibiría, por un lado, una renta financiera durante su periodo de vida esperada. El solicitante recibe una renta exenta de tributación que finaliza a una edad prefijada.

  • Firmar una hipoteca inversa con renta vitalicia inmediata. El préstamo hipotecario se dedica íntegramente a financiar la prima única de una renta vitalicia asegurada. La renta aquí es inmediata, en lugar de diferida como en el apartado anterior, por lo que el cliente la empieza a percibir desde el momento inicial y hasta su defunción.

CoHispania realiza valoraciones inmobiliarias tanto a nivel nacional como internacional de todo tipo de activos. Control, calidad y seguridad técnica están garantizados en todas las valoraciones sometidas a la normativa española y bajo la supervisión y homologación del Banco de España. Las valoraciones son realizadas por técnicos titulados, con formación específica en valoración y sujetos a un estricto régimen de incompatibilidades que garantiza su independencia.

Si le ha sido útil e interesante esta información, puede suscribirse a nuestra newsletter para estar al tanto de la actualidad del Sector Inmobiliario y de la Valoración

vivienda tasacion hipoteca inversa pensiones jubilación

Presentamos el Informe del Perfil del demandante de vivienda de URBE 2018 La compraventa de viviendas sumó 515.051 transacciones en 2018, el mayor volumen desde 2008